El sector de la alimentación y bebidas tiene una normativa propia, densa y en cambio permanente. Trabajar dentro de ella a diario es lo que permite detectar el problema antes de que se convierta en expediente.
El despacho asesora al productor, al elaborador y al distribuidor de productos agroalimentarios, con conocimiento directo del negocio: cómo se produce, cómo se etiqueta, cómo se vende y con qué administraciones se relaciona.
Materias
- Etiquetado, presentación y publicidad de alimentos y bebidas, incluida la información al consumidor y las alegaciones nutricionales y de salud.
- Denominaciones de Origen e Indicaciones Geográficas Protegidas: reconocimiento, pliegos de condiciones, uso de la mención y defensa frente a usos indebidos.
- Alimentos y bebidas ecológicas: certificación, requisitos de producción y control.
- Organizaciones de Productores y su régimen jurídico.
- Responsabilidad por productos defectuosos y gestión de retiradas.
- Infracciones y procedimientos sancionadores en materia alimentaria.
- Derecho de la competencia: prácticas colusorias, abuso de posición dominante y ayudas de Estado.
- Normativa medioambiental aplicada a la actividad agroalimentaria.
Cómo se trabaja
Antes de litigar, prevenir. La mayor parte de los conflictos en este sector se evitan con contratos bien redactados, etiquetas correctas y expedientes administrativos bien tramitados desde el principio.